lunes, 27 de agosto de 2007

¿Todo vale en la escuela?.... mmmmm.... todo no, pero casi


Es muy común que la pregunta "¿todo vale en la escuela?" se escuche entre el profesorado, entre familias miedosas, entre políticos ansiosos de gloria, entre tertulianos sabelotodos de desayuno y sobremesa, entre expertos en casi nada...

¿Todo vale en la escuela?

¿Nos gustaría probar nuevos métodos de aula, nuevos contenidos, nuevas formas de organización?


(Innovadores métodos los de la Enciclopedia Álvarez,
tal como los de ahora... salvo por el color de las páginas
y por su coste económico... ¡Ay, no, si ahora estos métodos se
consideran tan buenos que los subvenciona el estado...
los libros son gratis!)



¿Nos gustaría que nuestros hijos se educaran en el mismo tipo de escuela en que fuimos todos nosotros educados?

¿Nos gustaría subir el rendimiento académico no solo de nuestros hijos blanquitos, varones, de clase media, cuya única preocupación es pasarse la siguiente pantalla del juego de la "play-station"... sino de todos los niños y niñas, sea cual sea su procedencia o condición?

¿Nos gustaría que hubiese un auténtico diálogo entre el profesorado y las familias, trabajando codo con codo, aunando esfuerzo, imaginando posibilidades...?

¿Nos gustaría que la escuela se adaptase a las necesidades reales (no las que cuentan en el telediario) de nuestra sociedad?

¿Nos gustaría ver a niños y niñas entrando y saliendo felices de la escuela, lugar donde se compartiera y se disfrutara, a la vez que se aprende?

¿Nos gustaría que cada vez el mundo fuese mejor gracias a la educación, y se extendiera una auténtica democracia y una auténtica participación de todas las personas, adultos y niños, occidentales y no occidentales, hombres y mujeres, ricos y pobres (que los hay, por más que nos engañemos)?

¿Nos gustaría todo esto?

Entonces... ¿Vale todo?

Claramente... ¡Sí!... o... casi todo...

VALE TODO SALVO LA TRADICIÓN, LA DESIDIA, LA COSTUMBRE, LA IMPOSICIÓN, LA EDUCACIÓN HEREDADA DE LA CULTURA DEL FUNCIONARIADO Y DEL FRANQUISMO

¡Salvo lo que hoy comúnmente existe... VALE TODO!

martes, 14 de agosto de 2007

Te echaremos de menos, Fernando

Querido Fernando:

En junio te fuiste de nuestra escuela, después de mil años, para no volver, y lo cierto es que no tuvimos ocasión de hablar y contarte todo lo que, en mi opinón, esta escuela y estos humildes compañeros te debemos.
Sirva este mensaje de homenaje y despedida.

Echaremos de menos:
  • Tu frase "estoy hasta los cojones", nada más llegar a la sala de profesores, en cualquier situación, sin necesidad de que viniera a cuento.
  • Tu otra frase "estoy harto de que se nos eche la culpa de todo", cuando nadie había echado la culpa a nadie de absolutamente nada. Normalmente esta frase terminaba con "la administración también debería..."
  • Tu otra frase "esto no vale para nada", refiriéndose a cualquier cosa que cualquiera hacía en la escuela, sobre todo si se trataba de una innovación.
  • Tu reciente frase "este no es el cortijo de nadie"... y digo yo, ¿de quién era el cortijo, Fernando?
  • Esa negativa a cualquier cosa que supusiera un mínimo esfuerzo de puertas para afuera del aula, ya fueras tú o cualquier otro compañero y compañera del centro quien lo hiciera. Incluso actividades arraigadas en la escuela que todo el mundo valoraba, tú no las veías con buenos ojos. Tú sabrás el porqué.
  • Esa campaña desleal y sucia que hacías con el alumnado en favor de tu asignatura y tu persona, y en contra de otras personas, otras posiblidades, otras asignaturas.
  • Ese victimismo con que te ganabas a gran parte del claustro y equipo directivo, que realmente te funcionó en más de una ocasión.
  • Esa forma de no defender alumnos o alumnas que tenían un 4,5 en un examen final y de ello dependía que repitiesen curso o no... y repitieron.
  • Esa obsesión por cumplir el temario a toda costa, como si de ese modo se demostrase que uno es mejor profesional. Poco te importaba dejarte alumnos y alumnas por el camino. Bastante poco.
  • Esa manera de intervenir en las reuniones, esperando a que todo el mundo expusiera su postura para tú después dar el hachazo final y mostrarte en desacuerdo beligerante (no dialogante) con todas las opiniones.
  • Eso de no decir las cosas en la cara, sino en corrillos y haciendo campaña a favor o en contra de lo que te interesara en cada momento. Muy profesional por tu parte. Y muy cínico también.
  • Esa hipocresía que salía a relucir cuando utilizabas frases como "estos pobres niños lo que necesitan...".

Por esto y probablemente por otra docena de cosas más, querido Fernando, te tengo que decir con lágrimas en los ojos que, por favor, si te has ido...

no vuelvas más.


Besitos.




jueves, 9 de agosto de 2007

¿Son ciudadanos los religiosos, o los de derechas?

Primero... siento enormemente este parón vacacional, que no ha sido realmente a causa de las vacaciones, sino de un desánimo y una actitud de desidia hacia todo lo que tuviera que ver con mi escuela (nunca la escuela, en general). Ya superada dicha actitud, cual ave Fénix, retomo polémicas e iniciativas con más fuerza que nunca.

Quisiera hacer algunas precisiones respecto a la polémica "Educación para la ciudadanía". Como es sabido por quienes hayan leído otras entradas de este blog, me gusta echar mano del Diccionario de la Real Academia, ya que el lenguaje estructura nuestro pensamiento y siempre es bueno clarificar términos para saber de qué estamos hablando.


Dice el Diccionario:


- Educación:

(Del lat. educatĭo, -ōnis).

1. f. Acción y efecto de educar.

2. f. Crianza, enseñanza y doctrina que se da a los niños y a los jóvenes.

3. f. Instrucción por medio de la acción docente.

4. f. Cortesía, urbanidad.


- Ciudadanía:

1. f. Cualidad y derecho de ciudadano.

2. f. Conjunto de los ciudadanos de un pueblo o nación.

3. f. Comportamiento propio de un buen ciudadano.


- Religión:

(Del lat. religĭo, -ōnis).

1. f. Conjunto de creencias o dogmas acerca de la divinidad, de sentimientos de veneración y temor hacia ella, de normas morales para la conducta individual y social y de prácticas rituales, principalmente la oración y el sacrificio para darle culto.

2. f. Virtud que mueve a dar a Dios el culto debido.

3. f. Profesión y observancia de la doctrina religiosa.

4. f. Obligación de conciencia, cumplimiento de un deber. La religión del juramento.

~ católica.

1. f. Confesión cristiana regida por el Papa de Roma.



Nota: elíjanse dos de las palabras, y combínense del modo en que se desee. Las tres juntas parecen ser incompatibles.


----> No hay más que verlos: son un claro ejemplo de ciudadanos democráticos, libres, que creen en la igualdad de género, antijerárquicos, dialogantes, racionales, no homófobos, no clasistas... verdaderos ciudadanos COMO DIOS MANDA.





Me gustaría, además, añadir un par de elementos de juicio.


El primero se refiere a lo desagradecida que quizá esté siendo la iglesia católica española con respecto a un estado que, a pesar de declararse aconfesional, le mantiene grandes privilegios en educación.


El segundo es, en mi opinión, aún más grave (pues con la iglesia, ya se sabe, "hemos topado"): ¿quiere la derecha española desvincluarse del concepto de ciudadanía? Si es así, manifiéstenlo abiertamente, declarando que la derecha no cree en esta idea, en este término. Si lo consideran de interés, admitan la necesidad de esta asignatura y a partir de ahí dialogamos sobre su contenido.


En cualquier caso, yo tendría bastante claro si tuviera que elegir para mi hijo o hija entre ser ciudadano o ser religioso.

¿Ustedes qué opinan?