lunes, 31 de diciembre de 2012

Music:ON/World:OFF




Una noche, en un sendero perdido, fue asaltado por unos ladrones. 
Iba Mesé Figueredo de camino a unas bodas, él encima de una mula, 
encima de la otra su arpa, cuando unos ladrones 
se le echaron encima y lo molieron a palos.

A la mañana siguiente alquien lo encontró. 
Estaba tendido en el camino, un trapo sucio de barro y sangre, 
más muerto que vivo. Y entonces aquella piltrafa dijo con un hilo de voz:
- Se llevaron las mulas.
Y dijo también:
- Se llevaron el arpa.
Y, tomando aliento, rió:

- ¡Pero no se han podido llevar la música!

(Eduardo Galeano)


Esta tarde, vía @vriverareyes, llega a mí un artículo titulado "Mala suerte si eres músico". En Mali persiguen a los músicos, prohiben la música. Y de repente, a la vez que crecía mi indignación, me venían a la mente cientos de argumentos sobre lo importante que es la música para las personas, y cómo, conscientes de ello, muchas instituciones, personas e ideologías deshumanizadoras han intentado prohibirla, coartarla, limitarla...

No es necesario extenderse para justificar la presencia que tiene la música en la vida de las personas, incluso de aquellas personas que pretendan mostrarse más indiferente hacia ella. La música nos rodea, pone banda sonora a nuestra vida cotidiana, nos hace sentir, pensar, imaginar, reflexionar, soñar... nos anima, nos relaja, nos conmueve... Así fue desde el principio de los tiempos.

Y desde el principio de la historia de la música, encontramos a grandes filósofos como Platón, empeñados en que la música es muy importante para la educación, pero precisamente por lo importante que es, es necesario "controlarla". Hay que prohibir ciertas melodías, ciertas escalas, ciertos ritmos, por causar "efectos perversos", y hay que promocionar, en cambio, otras. Tal vez ahí esté la primera referencia a lo que hoy en día sucede en Mali. Apoyándose precisamente en Platón (y su reintérprete cristiano, San Agustín), la iglesia católica defendió que había que prohibir los instrumentos en la iglesia, que había que prohibir la música instrumental y la música de danza, y que solamente era válida la que contenía la palabra de Dios (la de "su" Dios, por supuesto). Ésto fue así hasta que, paradojas de la historia, un filósofo musulmán español llamado Averroes trae las ideas de Aristóteles a Europa. Para este discípulo de Platón, toda la música es útil para la educación, toda la música es válida, dependiendo del uso que se haga de ella.

En el siglo XIX fueron plenamente conscientes de la importancia de la música cuando los filósofos y los compositores defienden que la música es la más elevada de las artes, la música expresa lo inexpresable, expresa todo aquello que no se puede decir con palabras, y que su relación con el sentimiento es directa: no sigue la lógica de las palabras, no necesita las palabras para hacer sentir, sino que se dirige directamente al sentimiento.

Pero a pesar de que la iglesia prohibiera todo lo que no fuera latín, gregoriano y evangelio; a pesar de que se prohibieran danzas, ritmos e instrumentos; a pesar de que San Luis (rey de Francia) asesinó a casi todos los trovadores de la Provenza; a pesar de que generaciones y generaciones de músicos murieran en la indigencia y la incomprensión; a pesar de que Hitler utilizara indebidamente a Wagner; a pesar de que el comunismo ruso maltratara en exceso a Shostakovich; a pesar de que Franco y su neocasticismo hizo retroceder la música española cien años atrás; a pesar de que este mismo dictador prohibió la música en inglés; a pesar de que la generación del 27 musical fue prácticamente exterminada y anulada; a pesar de que a finales del siglo XX los Estados Unidos de América siguieran censurando ciertas canciones de John Lennon ("Give peace a chance", o "Imagine", por ejemplo), a pesar de que Israel sigue sin escuchar a Wagner... A pesar de todo ello, aquí estamos. Con más estilos musicales, más fusiones musicales, más instrumentos, más promoción, extensión y difusión de la música, más ritmos, escalas, modos... que en toda la historia anterior.

Y hay una reflexión más que poner encima de la mesa, en mi opinión: ¿cuántas manipulaciones sutiles existen en nuestro mundo, tanto en la música como en el pensamiento o en cualquier tipo de expresión humana o artística? Creo que demasiadas..., pero eso daría para otro post.

Además de enviar desde lo más profundo de mi alma todo el aliento y el ánimo a esos músicos y esas músicas de Mali, mi mensaje pretende ser tranquilizador: arrancarán y destrozaran instrumentos, teléfonos móviles, anularán conciertos, perseguirán músicos, los matarán... pero JAMÁS MATARÁN LA MÚSICA.


martes, 2 de octubre de 2012

Wert y el determinismo

Llevaba ya varios días dándole vueltas a un post sobre la recién presentada LOMCE (Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa), y el título lo tenía claro desde el principio. Lo tuve todavía más claro tras leer íntegramente el texto del anteproyecto, y los excelentes comentarios al respecto que aporta Fernando Trujillo.




...Y es que el Sr. Wert y su equipo plantean una reforma que, aún sin decirlo explícitamente (lo cual la hace mucho más peligrosa), es claramente determinista, fatalista, y encaja perfectamente con las teorías del darwinismo social más puro y radical.

Puesto que la intención de este post no es caer en la pedantería, la farfolla teórica o la mera filosofía, baste recordar que toda esta línea de pensamiento sostiene la creencia de que el destino de las personas viene determinado por su lugar de nacimiento, clase social, aspectos sociales y culturales... y que nada se puede hacer al respecto... los "mejores" de la especie llegarán a los puestos más altos, y los "peores" deberán conformarse con las migajas. Eso es así, inamovible e inalienable.

No se da cuenta el tal Wert (vayámosle perdiendo un respeto que no merece) de que el educador es y debe ser, por definición, contrario a esa teoría. Si creyésemos mínimamente que no podemos hacer nada, que todo viene condicionado, algunos nos dedicaríamos a otra cosa. Al menos, los más honestos, o los que no se quedaran por pura necesidad. La educación es la creencia en la "perfectibilidad" de las personas, en nuestro carácter inacabado, en la capacidad que tienen las personas (y las sociedades) de cambiarse a sí mismas, en que, como dijo Freire, "somos seres de transformación, no de adaptación". Freire, por cierto, tiene mayor currículum pedagógico que el ministro, que por cierto, no tiene ninguno. Por si alguien no se había dado cuenta.

Algún lector puede pensar que exagero, que no es para tanto, pero es que la reforma de Nachete (José Ignacio) no deja lugar a dudas. Habla de "detección cuanto antes" de dificultades en Primaria, con posibilidad de repetir curso, y una "reválida" ya con ocho años. Luego, habla de "programas especiales" para alumno con retraso escolar, en Secundaria, caminos unidireccionales en 4º de ESO, sin posibilidad de cambio o replanteamiento. Pruebas, y más pruebas, incluso para pasar de un grado de FP a otro... nula importancia de las materias artísticas... una pésima interpretación de las competencias básicas (en un sentido radicalmente empresarial y economicista)... 

Quien escribe estas líneas cambió totalmente de opinión con 17 años. Estudié "ciencias puras", y terminé haciendo magisterio de educación musical (no por falta de nota, sino porque era lo que realmente quería), luego musicología, y a día de hoy soy un (a pesar de usted) feliz profesor de Secundaria. También juré y perjuré, en mis años de Magisterio, que jamás trabajaría con adolescentes. Y aquí me ve. Y resulta que soy feliz. Mi familia no era una familia adinerada. No había un ambiente cultural elevado en mi pueblo. Pero pude elegir, pude cambiar, pude ir variando el camino a medida que crecía y maduraba. Y podría hablar de muchos más giros en mi vida. Esto es tan solo un ejemplo. ¿Y tú pretendes, Pepe (José Ignacio Wert) que con 15 años una niña o un niño ya sepan lo que van a hacer con su vida? ¿tú pretendes seleccionar quien "vale" de quien "no vale"? ¿te gusta jugar a ser Dios? El futuro se volverá contra tí y todos los tuyos, querido Wert... no tengas dudas... solamente te deseo exactamente lo mismo que tú deseas a los hijos de los demás, ni más ni menos.



En la imagen, un grupo de alumnos de la ESO que no pasó la reválida... ¿es ésto lo que buscas, José Ignacio Wert? ¡Sé valiente, y dilo claramente!.


Terminemos con mejor tono:

“Nuestra utopía, nuestra sana locura es la creación de un mundo en el que el poder se asiente de tal manera en la ética que, sin ella, se destruya y no sobreviva. En un mundo así, la gran tarea del poder político es garantizar las libertades, los derechos y los deberes, la justicia y no respaldar el arbitrio de unos pocos contra la debilidad de las mayorías. [...] Soñar con este mundo no basta para que se concrete. 
Para construirlo, tenemos que luchar sin descanso”. 
Paulo Freire (2006): Pedagogía de la indignación, pág. 143-144.
 


miércoles, 20 de junio de 2012

El ombligo del mundo (post de desahogo y terapia)

(En el descanso de una junta de evaluación, 18:00 h., 20 de Junio de 2012)

Cada vez que llegan juntas de evaluación, me pongo de los nervios... son las tardes más horrorosas de todo el curso, las más tristes, las más deprimentes... sobre todo al comprobar que seguimos utilizando los mismos esquemas de pensamiento de antaño.

Seguimos pensando en asignaturas, y no en capacidades, ni competencias básicas, ni las posibilidades de estudio futuras.

Seguimos (re)afirmando la creencia de que nosotros somos "los buenos", y las familias, el entorno, el propio alumno... los malos, los que tienen que cambiar, tienen que mejorar, y el profesorado, por supuesto, no puede ni quiere ni debe hacer nada al respecto.

Seguimos pensando que lo importante es nuestro propio "prestigio" docente (las comillas, son irónicas), por encima del beneficio para nuestras alumnas y alumnos.

Seguimos sin ponernos de acuerdo en el significado de la "O", de la "ESO". Seguimos sin entender que el título es un derecho, y que nada o casi nada se gana a base de castigos o repeticiones (en Finlandia, por ejemplo, esto lo tienen bastante claro).

Seguimos sin darnos cuenta de que el título de la ESO es un resumen de TODO lo cursado durante CUATRO AÑOS. Pensamos que con una asignatura, con una calificación de "cuatro", una alumna o alumno no merece titular.

Seguimos defendiendo el "café para todos", el mismo trato para todo el alumnado, sin tener en cuenta las desigualdades de partida, ni haciendo nada para que se superen. La atención a la diversidad consiste en que si suspendemos con un 4 a un niño o niña, debemos suspender a todas y todos quienes estén en ese caso.

Seguimos creyéndonos el ombligo del mundo...

...y así nos va.

miércoles, 4 de abril de 2012

Lágrimas en la lluvia

"Todos esos momentos se perderán en el tiempo
como lágrimas en la lluvia"

(Blade Runner)

"Lágrimas en la lluvia. Todo pasaría y todo se olvidaría rápidamente.
Incluso el sufrimiento"

(Rosa Montero)


Los últimos tiempos educativos, junto a mis últimos tiempos personales, hacen que el tono de este blog sea pelín desesperanzador, pelín triste... Cierto que este "Desde mi escuela" no es precisamente lo más alegre de toda mi producción bibliográfica (¿o "blográfica"?), pero ahora la situación es tremenda...

Estoy leyendo el libro de Rosa Montero, "Lágrimas en la lluvia", y aparte de que me gusta porque me suele atraer la ciencia-ficción y las películas futuristas, creo que hace toda una reflexión sobre hacia dónde camina la sociedad y el ser humano, sobre qué somos, qué queda de nosotros, cuál es nuestra esencia, qué es lo importante y lo que no en nuestras vidas, en nuestro mundo. Estoy ahora, justamente, en el pasaje donde aparecen las dos citas que pongo al principio de este post, y que dan título al libro.

¿Somos nuestra memoria? ¿somos nuestros recuerdos? ¿nuestra experiencia? ¿nuestros actos? ¿qué quedará de todo eso en el universo...? ¿somos algo más que "lágrimas en la lluvia"?

A la luz de los últimos tiempos, tal vez quepa pensar que muchas de esas verdades absolutas, esas instituciones intocables, esos Dioses intocables que nos rodean (en forma de economía, religión, estado, relaciones... y escuela) algún día no serán más que "lágrimas en la lluvia". La historia de la escolarización tal como la entendemos tiene apenas 200 años (siendo muy generosos), y eso... ¿es representativo?

Todo, todo lo que hacemos no es más que una mota de polvo en el universo...

...por eso son tan importantes las pequeñas cosas.

Por eso, lo único eterno que tenemos es disfrutar y hacer disfrutar, aprender, sonreir, brillar los ojos, emocionarnos, amar... vivir.

...y eso sucederá, y será para siempre, será eterno cuando suceda, a pesar de esas verdades inmutables, esos castillos y fuegos artificiales en que creemos, que no serán más que lágrimas en la lluvia...


jueves, 23 de febrero de 2012

"Hablemos de hoy mismo"


A los estudiantes valencianos

Se habla de sistema y leyes,
se habla de deuda y mercados,
de educación y resultados,
de retrocesos y recortes
y rescatan desde los mentideros
de la CEOE y los confesionarios
una fórmla grata y segura
de consolidar al alza y sin riesgo
la pasividad del ciudadano.

Se habla de homosexualidad y aborto,
se habla de pederastia y divorcio,
de reforma laboral y despido,
de conflictos y violencia
y recuperan de las metafísicas papales,
de las ecuaciones de especuladores y banqueros,
una fórmula esterilizada y sencilla
de deshacer derechos y libertades,
de inocular el principio de voluntad pasiva.

Se habla de cruces y de integrismo,
se habla de ciudadanía y civismo,
de fosas y patriotismo,
de Gurtel, del Valle de los Caídos
y recuperan de las cloacas del franquismo
el credo, la cruz y la espada,
la represión y la pernada,
una fórmula duradera y consensuada,
fútbol, BBVA y pasividad controlada.

Se habla del euro y de soberanía,
se habla de estado y Autonomías,
del bienestar, de las prestaciones,
de las pensiones y del copago
y recuperan del abecedario del inmovilismo
el acuerdo bilateral o globalizado,
recortes salariales, despido libre,
liturgias de rezos empresariales,
negocio en alza, control asegurado.

Se habla de recesión y progreso
se habla de I+D, del Universo,
de ajustes, banca rota y ecología
de clientelismo y presupuestos
y recuperan de las letrinas ideológicas
el vasallaje de los señoríos feudalistas,
esa fórmula orgánica de masacre,
un estudiado plan de rescate
para hacernos serviles, sordos y mudos.

Hablemos de hoy mismo:
Insumisión y compromiso.


Alberto Montoya Alonso
19 de Febrero de 2012