jueves, 7 de junio de 2007

El grial es la palabra


"Si he perdido la vida, el tiempo, todo
lo que tiré, como un anillo, al agua,
si he perdido la voz en la maleza,
me queda la palabra.

Si he sufrido la sed, el hambre, todo
lo que era mío y resultó ser nada,
si he segado las sombras en silencio,
me queda la palabra.

Si abrí los ojos para ver el rostro
puro y terrible de mi patria,
si abrí los labios hasta desgarrármelos,
me queda la palabra".

(Blas de Otero)




No lo olvidéis... "El grial es la palabra"... esa misma que otros utilizan para difamar, acosar, desmotivar y anular cualquier atisbo de vida y esperanza. Esa misma que nosotros alzamos para que cada vez haya menos cadáveres educativos...

Siento enormemente actualizar tan escasamente este blog. Motivos y motivaciones siempre hay, aunque tal vez escaseen en los últimos tiempos.

Abrazos a esos ciberprofesores que creen en las personas que tiene delante.

Cientos de maldiciones para el resto.

AMEN.

miércoles, 2 de mayo de 2007

Mil y una vidas (II)

El ritmo de los tiempos y los últimos acontecimientos padecidos me obligan a cambiar el tono.

La entrada de hoy puede herir la sensibilidad de cualquier profesor o profesora corporativista, funcionarial o simplemente sin ganas de trabajar (¿alguien conoce alguno?):

Mil y una vidas para aprender, afirmaba un servidor de ustedes en la entrada anterior.

Mil y una vidas también para maldecir, para denunciar, para no dejar respirar, para no bajar la guardia, para la lucha encarnizada, para desesperarse y gritar y llorar y dar puñetazos en la pared o en la mesa, según se tercie.

Mil y una vidas para denunciar todas esas injusticias y negligencias que día a día el profesorado comete, a veces con buena intención... la mayoría de las veces deliberadamente.

Mil y una vidas para denunciar la falta de esperanza, la desidia de todo un sector del profesorado responsable de esos "ciudadanos del futuro", nuevos trabajadores de la nueva sociedad del siglo XXI.

Mil y una vidas para denunciar la envidia de muchos que ahogan la ilusión de los pocos.

Mil y una vidas para reclamar el derecho a la diferencia, a ser minoría, a nadar contracorriente, a una democracia real y justa en el centro educativo.

Mil y una vidas para maldecir a los inspectores siervos de la Ley Divina del Político, siervos del "aquí no pasa nada", del "todo va bien" y del "hemos conseguido..." Perros sin cadena recién recogidos de la protectora de animales, deben todo su ser a su amo, incluyendo lamer zapatos y cagarse cuando les ordenan.

Mil y una vidas para todo el que se cree que por ser director, secretario o jefe de estudios adjunto de un centro de segunda categoría se considera capaz de dirigir el destino del universo.

Mil y una vidas porque nunca... nunca... apaguen la llama que nos mantiene, la ilusión, la idea de que otra realidad es posible y mucho más al alcance de lo que parece.

Oidme bien, soy la voz que clama en el desierto, seguiré siendo siempre vuestra peor pesadilla...


¡¡¡¡¡ Uuuuuuuuuuh !!!!!!
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ Soy el fantasma del trabajo !!!!!!!!!!!


Solo deseo a todo este profesorado que otros profesores hagan con sus hijos lo mismo que hacen ellos con sus alumnos.

AMEN

jueves, 19 de abril de 2007

Mil y una vidas (I)

Los días se van. El tiempo se escapa.

Necesito diez o quince vidas para visitar todos los rincones del mundo, para conocer a todas las gentes del mundo, para hablar con ellos y con ellas y conocer sus costumbres, su forma de vida, sus problemas, sus inquietudes, sus habilidades... para dialogar...

Necesito conocer todas las formas de expresión del ser humano, todas sus formas de relacionarse, todas sus formas de comunicarse. Necesito su música, su arte, su inspiración...

Me harían falta siete u ocho siglos para empaparme bien de la ciencia, las humanidades, las habilidades y el movimiento, y alcanzar a explicar por fin algún hecho por completo.

Por favor... el tiempo apremia, y lo que tenemos delante cada día son personas que nos necesitan, que nos escuchan, que empiezan a compartir, a dialogar y a vivir.

Sigamos aprendiendo y hagamos que los demás sigan aprendiendo...

Es el mejor regalo que les podemos hacer...

Merece la pena intentarlo...

Desde YA...