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jueves, 23 de noviembre de 2017

Normativa postmoderna

Quiero dejar claro, antes de nada, que este post no es una crítica a la LOMCE, o no lo es SOLO a la LOMCE, sino a absolutamente toda la legislación educativa existente a nivel nacional y autonómico desde la LOGSE hasta nuestros días. No hay, por tanto, interés alguno en mostrar mi apoyo o crítica expresa al gobierno, la oposición, o cualquier otra opción política... entre otras cosas, porque tampoco tengo demasiada fe en que cambien las cosas. Solo quiero poner encima de la mesa algunas contradicciones. Tengo la sensación de que son tantas, que sería inabarcable. Seguro que se me escapan algunas. Solo expondré a continuación las que considero más relevantes:

Se defiende la inclusión, como principio transversal a todo el sistema educativo, pero se permiten agrupamientos flexibles de nivel, adaptaciones curriculares (siempre para los mismos grupos sociales), matemáticas "fáciles" y "difíciles", reválidas, diagnósticos y más diagnósticos, programas de mejora de los aprendizajes... eufemismos de "grupos de listos y tontos". Cada día hablo más claro, lo siento.

Se defiende la libertad religiosa, y lo que se consigue también es, especialmente en contextos multiculturales, agrupar a todo el alumnado católico, blanco y de clase media en los mismos grupos. Las personas de otras nacionalidades y creencias religiosas, mejor en otro grupo distinto, no sea que "se les pegue" algo.

Se defiende el bilingüismo, porque vivimos en un mundo global que necesita idiomas (especialmente, el inglés) para desenvolverse. Sin embargo, el sistema decide de mil maneras quién debe ir o no a bilingüismo. A veces, amparándose en la excusa de los recursos, otras veces, directamente agrupando a los "tontos" (de nuevo) en los grupos no bilingües. Incluso está el argumento de la libre elección de las familias, que no es más que puro y duro determinismo social: ya sabemos de antemano quién va a elegir o no bilingüismo, y qué perfil va a ir o no a determinados grupos. Si algo es bueno, lo debe ser para todas las personas.

Se defiende dar la mejor educación posible, y de calidad, y sin embargo los niños y niñas que entran en Secundaria con malas calificaciones en matemáticas y/o lengua, van directamente a refuerzo de lengua o matemáticas, sin opción a cursar otra optativa, como francés. Me gustaría que me explicaran cuál es la teoría pedagógica por la cual alguien que suspende matemáticas no puede aprender otro idioma.

Se defiende la ciudadanía democrática, educación para la paz y convivencia, diálogo... pero se anula el poder de decisión del Consejo Escolar y del Claustro en favor de una Dirección (ni siquiera equipo directivo) omnipotente, que decide en cada momento a quién dar o no dar voz, sobre qué temas...

Se defiende la innovación pedagógica, las alternativas metodológicas, otras formas de evaluación, pero no se forma al profesorado para ello, y la formación sigue siendo voluntaria, fuera de horario escolar, y no hay ninguna exigencia, rendición de cuentas, o evaluación del impacto en las prácticas docentes, entre otras cosas porque no existe una carrera profesional docente. Y hace mucho que sabemos que es necesario.

Se defiende la educación global, por competencias, antes "básicas", ahora "clave", pero antes y ahora sigue habiendo competencias de primera y de segunda clase. Con las pruebas de diagnóstico, con los informes PISA y con otros inventos autonómicos. La competencia lingüística y matemática parecen seguir siendo, como antaño con las matemáticas y lengua, la máxima expresión de nuestra civilización, o de lo que significa "tener nivel". Lo demás son "Marías" (se sigue utilizando el término sexista), inutilidades... a excepción del inglés, que últimamente ha subido al Olimpo de las "imprescindibles". ¿De verdad han leído o se creen a Gardner?

Se defiende una evaluación continua, global, por competencias... pero se fijan reválidas, se evalúa sobre todo con exámenes escritos (imposible, con una sola herramienta, medir competencias), siguen los exámenes de acceso a la Universidad...

Se defiende la apertura de los centros a la comunidad, al entorno, pero sigue habiendo una gran ambigüedad sobre cuándo, cómo y para qué debe entrar esa comunidad. Tanta ambigüedad, que dependiendo del Inspector o Inspectora de turno, o la Consejera o Consejero de turno, promoverá la apertura, o inoculará el virus del miedo entre el profesorado (por "si pasa algo..."), o se ponen mil trabas burocráticas (proyectos, plazos, documentos...) para mantener los centros cerrados y dando argumentos al profesorado más inmovilista.

En definitiva, el sistema educativo está instalado en el "todo vale", en la falta de referentes claros y concretos. Nuestro sistema educativo sigue corriente filosófica mayoritaria de nuestro tiempo: el relativismo moral e incluso profesional (propongo utilizar "relativismo profesional") más radical. Da igual lo que hagas, siempre que lo justifiques en los papeles. Las prácticas, se supone, vienen por inspiración divina, o por arte de magia desde los papeles al aula.

¿Difícil de arreglar? Llamadme iluso, pero creo que no es tan difícil aplicar lo que dice el sentido común, o lo que se hace en cualquier profesión: hacer lo que se sabe que funciona, en otros lugares, en otros contextos, estar al tanto de lo que las mejores teorías y prácticas pedagógicas nos dicen, copiar lo que hacen los mejores sistemas educativos del mundo. Claro, que eso significa renunciar al ombligo ideológico de cada partido (o peor aún, a sus intereses electoralistas), y al amiguismo de "mi amigo el gurú educativo que va a revolucionar la educación en España", previo cheque al portador. Igual sí, soy un iluso.

Mientras tanto, seguimos...

sábado, 2 de noviembre de 2013

Por supuesto que es política

Tal vez, solo tal vez, la sobreabundancia de temas sobre los que hacer crítica en la escuela sea uno de los motivos por los que no actualizo demasiado este blog. Solo tal vez.

Esta vez no hablaré de educación. Hablaré del derecho a huelga. Y de la manipulación a la que nos intenta someter el gobierno actual. Salen los ministros, sin pelos en la lengua, a decir que la huelga en educación "ES UNA HUELGA POLÍTICA"… 


…en fín… me parece tan obvia la respuesta que casi me da vergüenza ajena escribir este post. Pero tenía que hacerlo. O eso, o me sale una úlcera. Y necesito tener el estómago bien para seguir tragando muchas cosas.


Vamos a ver, señor Rajoy, algunos hemos nacido y crecido en democracia, solamente en democracia, y además de eso, no descendemos de estirpes y dinastías fascistas del pasado, como sí sucede entre algunos de los que están en sus filas. Quizá por eso no se darán cuenta del ridículo tan grande que hacen al hacer ese tipo de afirmaciones.
Nuestro presidente de verdad piensa
que somos completamente tontos e ignorantes.
Cree el ladrón...


Claro, que también saben que hay una parte de la población, dócil, aborregada, insensible y sobre todo falta de formación que les creen, que los toman en serio cuando hacen estas imbéciles afirmaciones.


Porque a ver, para que la gente lo sepa (como si fuéramos tontos): ¿hay alguna huelga que no sea política? Cítenme una sola. Y rectificaré este post. Todas, absolutamente todas las huelgas y manifestaciones que se convocan, sean a favor o en contra de lo que sea, tienen un fuerte componente político. Se hacen a favor de una serie de medidas, y en contra de otras. Medidas que afectan a grupos de personas, a colectivos, a toda la población (caso de las huelgas generales), etc.


Algunas personas entendemos que todo lo que tiene que ver con la vida social es pura y llanamente política. De un signo u otro. O de ninguno. También se puede ser anarquista, o incluso mezclar cosas de la derecha y la izquierda. Pero no hay una decisión humana, de tipo social, que no sea política.


Si lo que pretenden sus señorías es decir que esta huelga era en favor del PSOE, o de otros grupos parlamentarios, se equivocan. Son claramente EN CONTRA DE SUS POLÍTICAS, IMPREGNADAS DE UNA CLARÍSIMA IDEOLOGÍA, TAMBIÉN POLÍTICA. Como la huelga, que ¡por supuesto! ¡era política!

martes, 2 de octubre de 2012

Wert y el determinismo

Llevaba ya varios días dándole vueltas a un post sobre la recién presentada LOMCE (Ley Orgánica de Mejora de la Calidad Educativa), y el título lo tenía claro desde el principio. Lo tuve todavía más claro tras leer íntegramente el texto del anteproyecto, y los excelentes comentarios al respecto que aporta Fernando Trujillo.




...Y es que el Sr. Wert y su equipo plantean una reforma que, aún sin decirlo explícitamente (lo cual la hace mucho más peligrosa), es claramente determinista, fatalista, y encaja perfectamente con las teorías del darwinismo social más puro y radical.

Puesto que la intención de este post no es caer en la pedantería, la farfolla teórica o la mera filosofía, baste recordar que toda esta línea de pensamiento sostiene la creencia de que el destino de las personas viene determinado por su lugar de nacimiento, clase social, aspectos sociales y culturales... y que nada se puede hacer al respecto... los "mejores" de la especie llegarán a los puestos más altos, y los "peores" deberán conformarse con las migajas. Eso es así, inamovible e inalienable.

No se da cuenta el tal Wert (vayámosle perdiendo un respeto que no merece) de que el educador es y debe ser, por definición, contrario a esa teoría. Si creyésemos mínimamente que no podemos hacer nada, que todo viene condicionado, algunos nos dedicaríamos a otra cosa. Al menos, los más honestos, o los que no se quedaran por pura necesidad. La educación es la creencia en la "perfectibilidad" de las personas, en nuestro carácter inacabado, en la capacidad que tienen las personas (y las sociedades) de cambiarse a sí mismas, en que, como dijo Freire, "somos seres de transformación, no de adaptación". Freire, por cierto, tiene mayor currículum pedagógico que el ministro, que por cierto, no tiene ninguno. Por si alguien no se había dado cuenta.

Algún lector puede pensar que exagero, que no es para tanto, pero es que la reforma de Nachete (José Ignacio) no deja lugar a dudas. Habla de "detección cuanto antes" de dificultades en Primaria, con posibilidad de repetir curso, y una "reválida" ya con ocho años. Luego, habla de "programas especiales" para alumno con retraso escolar, en Secundaria, caminos unidireccionales en 4º de ESO, sin posibilidad de cambio o replanteamiento. Pruebas, y más pruebas, incluso para pasar de un grado de FP a otro... nula importancia de las materias artísticas... una pésima interpretación de las competencias básicas (en un sentido radicalmente empresarial y economicista)... 

Quien escribe estas líneas cambió totalmente de opinión con 17 años. Estudié "ciencias puras", y terminé haciendo magisterio de educación musical (no por falta de nota, sino porque era lo que realmente quería), luego musicología, y a día de hoy soy un (a pesar de usted) feliz profesor de Secundaria. También juré y perjuré, en mis años de Magisterio, que jamás trabajaría con adolescentes. Y aquí me ve. Y resulta que soy feliz. Mi familia no era una familia adinerada. No había un ambiente cultural elevado en mi pueblo. Pero pude elegir, pude cambiar, pude ir variando el camino a medida que crecía y maduraba. Y podría hablar de muchos más giros en mi vida. Esto es tan solo un ejemplo. ¿Y tú pretendes, Pepe (José Ignacio Wert) que con 15 años una niña o un niño ya sepan lo que van a hacer con su vida? ¿tú pretendes seleccionar quien "vale" de quien "no vale"? ¿te gusta jugar a ser Dios? El futuro se volverá contra tí y todos los tuyos, querido Wert... no tengas dudas... solamente te deseo exactamente lo mismo que tú deseas a los hijos de los demás, ni más ni menos.



En la imagen, un grupo de alumnos de la ESO que no pasó la reválida... ¿es ésto lo que buscas, José Ignacio Wert? ¡Sé valiente, y dilo claramente!.


Terminemos con mejor tono:

“Nuestra utopía, nuestra sana locura es la creación de un mundo en el que el poder se asiente de tal manera en la ética que, sin ella, se destruya y no sobreviva. En un mundo así, la gran tarea del poder político es garantizar las libertades, los derechos y los deberes, la justicia y no respaldar el arbitrio de unos pocos contra la debilidad de las mayorías. [...] Soñar con este mundo no basta para que se concrete. 
Para construirlo, tenemos que luchar sin descanso”. 
Paulo Freire (2006): Pedagogía de la indignación, pág. 143-144.
 


viernes, 12 de noviembre de 2010

"Medio funcionario", yo no soy tonto


Creo que esta es la mejor manera de titular este post. Inspirándome en el famoso lema y anuncios de Media Markt, debo considerarme "Medio funcionario" y sobre todo aclarar "yo no soy tonto". Empezaré por lo último.

Yo no soy tonto, porque si me pagaran 1000 euros por cada hora de trabajo, no las rechazaría. Si fuera por cada minuto, las rechazaría aún menos, y si fuera por cada palabra, mejor aún. Si en lugar de cobrar 1900 euros mensuales cobrara 19000 (obsérvense los tres ceros) por hacer el mismo trabajo, seguro que trabajaría muchísimo más motivado, y con más alegría. Por eso, conviene aclararlo: yo no soy tonto.


En cuanto a lo de "medio funcionario", hace alusión a que debo ser de otro planeta, puesto que aún no he sido abducido por el espíritu del funcionariado, y mira que llevo años en esto. Soy medio funcionario y medio anarquista, lo cual, como ustedes comprenderán, es un desbarajuste mental muy grande. Les recomiendo, por tanto, que no me lean. Guarden en sí mismos la esperanza de que cuando pasen unos cuantos años igual el sistema ha conseguido convertirme en funcionario del todo.

Aclarado esto, entro en el tema. Vivo en un residencial de clase media, con piscina, pistas de pádel y demás. Y tengo algunos vecinos, aparentemente bien acomodados, que no saben si mañana podrán dar de comer a sus hijos. Uno, por ejemplo, ha ido al paro tras veinte años de trabajo. El otro, no tiene ningún compromiso ni contrato para el año que viene. Tengo unos amigos árabes que no trabajan desde hace un par de años. Ahora parece que empiezan a levantar cabeza. Recortes en ayuntamientos, cultura,

Esto no son más que unos cuantos ejemplos de lo que viene sucediendo a diario en muchos domicilios de España y del mundo. Personas con serias dificultades para llegar a fin de mes.

Es cierto que el funcionariado no es el colectivo que más cobra, ni mucho menos es el culpable de la crisis. Es cierto que deberían atacar antes al que más tiene: a los bancos, a los dueños del chiringuito, a los grandes promotores y constructores, que son quienes se han llevado el gato al agua... Es cierto que "lo fácil" y menos imaginativo es bajar sueldo al funcionariado. Es cierto que el sistema necesita reinventarse, y no solo poner parches para que luego salga favorecido, como ha sucedido en cada crisis económica. Es cierto que el funcionariado y el profesorado estamos hartos de que no se nos tenga en cuenta, de que se nos atosigue con inútiles funciones burocráticas, de que seamos los culpables de todo (¿tendrá parte de razón, esto último?)...

Pero ninguno de los argumentos anteriores tienen nada que ver con que tengamos que ser insolidarios. Estamos dando el mensaje a la sociedad de que "SI TÚ ERES INSOLIDARIO, YO MÁS". Es decir, si los bancos son lo peor de este mundo, si los grandes empresarios son lo peor de este mundo, nosotros más. Y sálvese quien pueda. Y luego hablamos de la imagen social del profesorado, y de dignificar su labor. ¿Y sin embargo vemos injusticias y problemas económicos a nuestro alrededor, y somos incapaces de ser mínimamente solidarios? De pequeño me enseñaron que para exigir a los demás, primero debes exigirte a tí mismo. Y a continuación, alzaremos la voz, mucho más fuerte, con mucha más credibilidad, para denunciar todo aquello que nos molesta o que consideramos injusto, ya sea referente a nuestra profesión, la política, la economía, los bancos, el ZP, o lo que nos dé la gana. Estoy totalmente de acuerdo con las campañas que hay de "que la crisis la arreglen quienes la han provocado", pero pensando en mis vecinos, mis amigos árabes, la cultura en los ayuntamientos... creo que merece la pena el apretón de cinturón.

Me parece de juzgado de guardia (más que de tribunal constitucional) que ahora estudien o analicen si es "ilegal" la bajada de sueldo al funcionariado. Ilegal no sé si es. Inmoral que no nos apretemos el cinturón, sí que lo es. Por lo visto el tema es que esa bajada "atenta contra los derechos fundamentales de la persona". ¿Y las personas que realmente lo están pasando mal, que no saben qué será de ellos y sus familias mañana? ¿y luego hablamos de paz, solidaridad, justicia y democracia en las aulas? ¿con qué cara? ¿cómo se puede ser tan cínico?

En otro momento me centraré en los sindicatos, que más que una entrada merecen un blog entero. Es impresionante como consideran la labor docente como si fuéramos obreros de las fábricas oprimidos por la burguesía. Las cosas, en este siglo XXI, no son tan sencillas. Y las víctimas, no siempre somos nosotros. ¿Tal vez son el alumnado y la sociedad?

Y un último dato: el funcionariado y su carácter vitalicio fue establecido y reforzado por el régimen franquista. Como todos los dictadores, el Tito Paco se dió cuenta que con un funcionariado fuerte y contento, era mucho más fácil controlar a la masa. Personalmente, no me identifico con un domador de leones de estas características, ni me creo con más ni menos derechos que nadie.

E insisto en la idea inicial: YO NO SOY TONTO.

jueves, 17 de septiembre de 2009

A ver, niños, con la "A" de gripe "A"...

(Nota: se me acumula el trabajo, entre gripes "Aes", autoridades del profesor, acuerdos con el rey de por medio, hablar de usted... vayamos por partes).

"A ver, niños, hoy vamos a profundizar sobre la letra A en relación a la educación para la salud. Vamos a decir palabras que tengan que ver con la Gripe A...

Gripe A de... Anestesia (social).

Gripe A de... Amoralidad (de los gobernantes).

Gripe A de... Asustar (sobre todo eso, pieza clave de cualquier triunfo político).

Gripe A de... Acojonar (es como el anterior, pero con más solera).

Gripe A de... Anticrisis (mientras se piense en la gripe, lo demás está solucionado).

Gripe A de... Adoctrinar (cuando queramos que hagan algo, qué falta nos haría una epidemia).

Gripe A de... Asfixiar (todo intento de conciencia crítica).

Gripe A de... Alergia (la que me dan todas esas fotos de políticos concienciados y concienzantes).

Gripe A de... Antisistema (no nos queda otra).

Mañana lo repetiremos otra vez, queridos niños, no vaya a ser que venga el inspector y nos vea sin hacer lo que delegados, consejeros, ministros, políticos y oposición quieren de nosotros. Dios nos libre de todo mal, queridos niños. Ahora, recemos..."

domingo, 7 de junio de 2009

Pedagogía y BOE


Con la incierta promesa de actualizar este blog más a menudo, me reengancho una mañana de domingo soleado de junio, una mañana electoral (¿o electoralista?) para hacer de nuevo de profesor de lengua. Al mirar la cantidad de entradas que dedico en este blog a aclarar conceptos y echar mano del diccionario, me planteo si estaré ante otra de mis frustraciones (ser profesor de lengua). Se lo diré a mi psicoanalista.


Me inquietan enormemente toda esa cantidad de pseudo-filósofos con atribuciones de expertos que basan sus actuaciones educativas en lo que dice el BOE o los boletines oficiales correspondientes de sus comunidades autónomas.


Un par de ejemplos y luego la aclaración.


Imaginemos el cirujano que, en urgencias ese día, le llega un paciente en estado crítico, casi a punto de entrar al coma por un accidente de tráfico. Y entones este médico lo primero que hace es recordar la ley. Los médicos estudian tanto que ni siquiera tienen que volver a ojearla (se la sabe). Y decía la ley: "cualquier intervención de urgencias se realizará en quirófanos expresamente destinados a tal fin, cumpliendo con las medidas de seguridad e higiene y todos los medios técnicos necesarios que garanticen una adecuada respuesta".
Y el cirujano hace justamente eso: lo lleva a un modernísimo quirófano, limpísimo y con cientos o miles de máquinas, botones, cables, luces... y lo deja ahí. Minutos más tarde, el accidentado paciente muere.

O ese otro caso, mucho menos tremendo, del empresario que decide montar una fábrica de juguetes de plástico. Y es tan sensanto este empresario que lo primero que hace es consultar la legislación, vayamos a fastidiarla ya desde el primer momento... Y hace caso a multitud de indicaciones sobre los espacios, el medio ambiente, la seguridad laboral... hasta hace caso a los convenios con los sindicatos sobre sueldos, personal a contratar, perfiles laborales... Y un día la fábrica abre. Y se ponen en funcionamiento las máquinas. Y dos meses más tarde tiene que cerrar por el gasto tan grande de electricidad y recursos, y sobre todo porque cumpliendo únicamente la ley no han sido capaces de fabricar ni un solo juguete.


¿Dice la ley cómo hay que operar? ¿dice la ley cómo fabricar un juguete?


¿DICE LA LEY LO QUE TENEMOS QUE HACER CON ESAS TREINTA CRIATURAS QUE TENEMOS DELANTE TODOS LOS DÍAS EN EL AULA?


Las leyes, recordemos, las hacen los políticos
. Esos mismos que para unas elecciones europeas no nos informan prácticamente de nada, salvo de que todos tienen un montón de trapos sucios que lavar. Esos mismos que pretenden que nos ilusionemos con una Europa ficticia que solamente sirve para darnos ayudas y para dos o tres "chorradas" (así lo piensan ellos) sobre medio ambiente y similares. Una Europa que no apasiona a nadie, porque nadie la siente como suya. Una amplia cantidad de gente está de acuerdo en que la clase política española provoca ganas de llorar, de reir, de cortarse las venas, o como voy a hacer yo, simplemente no ir a votar.

Sin embargo, en los claustros, las reuniones de zona, la delegación, la inspección (perdón, hay cosas que es mejor ni nombrarlas)... casi exclusivamente se habla de normativa. Esa normativa que HAN HECHO LOS POLÍTICOS.


Las leyes son triunfalistas, oportunistas, se dejan guiar por modas disfrazadas de demandas sociales, atienden a intereses no siempre democráticos (por ejemplo, la iglesia)... y las hacen esas mismas personas que criticamos todos los días y en todas partes (por cierto, que se lo tienen bien merecido).

La pedagogía es otra cosa... el día a día en el aula es otra cosa. Y aunque no nos queda más remedio que tener un quirófano bien limpio... (además, es bueno), luego cada cual tendrá que buscar o aprender su manera de operar o de hacer juguetes.


No sea que se nos mueran nuestras criaturas, o que no tengan nada ni nadie con quien jugar.

martes, 4 de marzo de 2008

¿Se puede negociar para derrotar?

Hace poco, aquí mismo, al lado justo de mi escuela... escuchamos un líder político decir: "con ellos solo se puede negociar para derrotarlos".

Humildemente, y sin querer contradecir a nuestra excelsa, formadísima y elevada clase política, en estos casos creo que es necesario clarificar significados, acudiendo para ello al Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, que dice lo siguiente:

Negociar
:

(Del lat. negotiāri).

  • 4. intr. Tratar asuntos públicos o privados procurando su mejor logro. U. t. c. tr.
  • 5. intr. Tratar por la vía diplomática, de potencia a potencia, un asunto, como un tratado de alianza, de comercio, etc

Derrotar
:

(De derrota2).

  • 1. tr. Disipar, romper, destrozar hacienda, muebles o vestidos.
  • 2. tr. Destruir, arruinar a alguien en la salud o en los bienes.
  • 3. tr. Vencer o ganar en enfrentamientos cotidianos.
  • 4. tr. Mil. Vencer y hacer huir con desorden al ejército contrario.
  • 5. intr. Taurom. Dar derrotes.
  • 6. prnl. Dicho de una embarcación: Apartarse de su rumbo originario.

Los que aguanten asiduamente las i-reflexiones de este blog conocerán de mi afición a la ironía. Por eso me detengo en la quinta acepción de "derrotar", que no es otra sino "dar derrotes". ¿Eso qué será? Véase a continuación.


Derrote:


(De derrotar).


  • 1. m. Taurom. Cornada que da el toro levantando la cabeza con un cambio brusco de dirección.

Es decir... ¿podemos intentar dar solución lo mejor posible a un problema, diplomáticamente, mientras damos una cornada a nuestro interlocutor? ¿se puede negociar y derrotar a la vez? ¿no requiere la negociación un cierto estado de igualdad en el diálogo, aunque no necesariamente en las situaciones particulares de cada parte?


Y luego, ¿qué quieren que enseñemos en la escuela, a dialogar o a derrotar?


-----> Ejemplo de hombre satisfecho después de haber negociado. Como claramente se observa en la fotografía, ha quedado muy contento con el resultado de dicha negociación. Seguramente dicho resultado es el mejor de los posibles y el proceso se ha debido desarrollar con una gran diplomacia, como dice la definición de negociación. El derrote creo que ha sido un "pelín" bestia.


jueves, 13 de diciembre de 2007

El polilla educativo



Uno se entera, así, de rebote... de que a los guardia civiles inexpertos se les envía al sur de Francia, a luchar contra la infraestructura de toda una banda terrorista... Porque, como se indica en este artículo, Fernando Trapero, era todavía un "Polilla", recién salido de su periodo de formación.


Y claro... el equivalente con la educación es bastante obvio.

¿Quiénes se quedan con los peores grupos, los peores horarios, los cargos que nadie quiere...?

¿Con qué derecho reclamamos después resultados?

Cada día, en la práctica totalidad de los centros educativos, hay un polilla educativo que se va muriendo, se va quemando por culpa de la insolidaridad, la soledad, la desidia y la fuerza de un sistema que te lleva con camisa de fuerza y en volandas, como en una riada catastrófica.

Cada día hay un polilla que se muere en un centro educativo porque se convierte en muerto viviente... y viene al centro a morir cada día (véase esta entrada antigua).

Y mientras tanto, ¿quiénes son los más perjudicados?

Como dice Miguel Ángel Santos Guerra, la única diferencia entre un cadáver y un cadáver educativo es que este último "no huele", pero ¿hay algo peor que no querer aprender nada a lo largo de la vida de una persona? ¿hay algo peor que el rechazo a todo tipo de conocimiento?

Tal vez podría ser (en otro mundo, en otro universo educativo) que enviásemos a los más dotados, los más preparados, los DE VERDAD innovadores, los DE VERDAD comprometidos... para atender a los que más los necesitan: los alumnos y alumnas que no son de clase media, ni blancos, ni católicos, ni varones, ni españoles...

Debería ser, del mismo modo, un guardia civil preparado, especializado, con años de experiencia y formación en el tema y sobre todo muy bien pagado quien fuera al sur de Francia para luchar contra ETA. ç

NUNCA OTRA PERSONA...





NO MÁS CADÁVERES DEL TIPO QUE SEAN



jueves, 15 de noviembre de 2007

¿Qué desea tomar?

Lo de los espacios de paz, bi-tri-cuatri-lingüismos, multiordenadores, deportes, aperturas y coeducaciones se parece cada vez más a una especie de PROYECTOS A LA CARTA, en los que solamente se puede pedir lo que la amplia carta del Restaurante de la Administración nos permite elegir.

Imaginemos la situación...

Administración (Ad.) - ¿Qué desea ustéd tomar?

Centro educativo (Ce.)- Desearía una ración de lomo a la plancha

Ad. - Verá... es que eso me temo que va a ser imposible

Ce.- Pero ¿por qué? Es bastante habitual el lomo a la plancha. No le he pedido ostras, caviar, ni carne de pato con relleno de avestruz... Creo que no estoy pidiendo nada del otro mundo.

Ad.- Pues sí... probablemente será así, pero es imposible que le traigamos lomo a la plancha. Aquí solamente ofrecemos pescado. Eso sí, una gran variedad y calidad de pescado y marisco: gambas, chipirones, cazón, chopitos, merluza, bogavante, centollo, mero, gallo... y alguno más que ahora no recuerdo. ¿Le traigo la carta?

Ce.- Es que... hay un pequeño problema... mi médico dice que tengo alto el ácido úrico, y que no es conveniente que tome pescado, aunque sea de gran calidad, ya que mi salud peligra.

Ad.- Pues siempre puede usted ir a otro restaurante.

Ce.- Sí... si fuera así de fácil, pero no hay otro restaurante disponible hasta el pueblo de al lado, y mi empresa me obliga además a comer aquí a diario.

Ad.- Pues ustéd dirá.

Ce.- Bueno... no sé... tráigame unas almejillas y las pruebo... Total, eso no tiene mucho alimento, espero que no me sienten mal..


(Después de un rato)...

Ce.- Mmmmmm... Era cierto que su pescado tiene una gran calidad, pero... me encuentro algo mareado y me duele el dedo gordo del pie. Intente traer carne para mañana, se lo ruego. Debo comer aquí durante 16 años.

Ad.- Ya sabe usted que eso que pide es imposible. Además, con la calidad que tiene nuestro pescado... Déjelo en nuestras manos, nosotros sabemos lo que es conveniente para usted, hasta mañana.

(Y así fue pasando el tiempo y la salud del cliente se iba agravando, mientras que el restaurante nunca ofreció otra cosa que no fuera pescado... Finalmente, el cliente falleció, no a los 16 años... duró un par de años más hecho polvo, sin siquiera fuerzas para acudir al resturante).


Leyenda aclaratoria:

El restaurante es la administración, el cliente es el alumno (y el profesorado, y los centros que conocen sus propias necesidades), la carta son esa serie de proyectos muy buenos y muy necesarios pero que no se adaptan a la realidad de cada centro educativo. Dan muy buena fama al restaurante, nada más. No nos dejemos morir...



------> Ya puestos, podríamos poner las aulas así.
Resultaría menos hipócrita.





jueves, 9 de agosto de 2007

¿Son ciudadanos los religiosos, o los de derechas?

Primero... siento enormemente este parón vacacional, que no ha sido realmente a causa de las vacaciones, sino de un desánimo y una actitud de desidia hacia todo lo que tuviera que ver con mi escuela (nunca la escuela, en general). Ya superada dicha actitud, cual ave Fénix, retomo polémicas e iniciativas con más fuerza que nunca.

Quisiera hacer algunas precisiones respecto a la polémica "Educación para la ciudadanía". Como es sabido por quienes hayan leído otras entradas de este blog, me gusta echar mano del Diccionario de la Real Academia, ya que el lenguaje estructura nuestro pensamiento y siempre es bueno clarificar términos para saber de qué estamos hablando.


Dice el Diccionario:


- Educación:

(Del lat. educatĭo, -ōnis).

1. f. Acción y efecto de educar.

2. f. Crianza, enseñanza y doctrina que se da a los niños y a los jóvenes.

3. f. Instrucción por medio de la acción docente.

4. f. Cortesía, urbanidad.


- Ciudadanía:

1. f. Cualidad y derecho de ciudadano.

2. f. Conjunto de los ciudadanos de un pueblo o nación.

3. f. Comportamiento propio de un buen ciudadano.


- Religión:

(Del lat. religĭo, -ōnis).

1. f. Conjunto de creencias o dogmas acerca de la divinidad, de sentimientos de veneración y temor hacia ella, de normas morales para la conducta individual y social y de prácticas rituales, principalmente la oración y el sacrificio para darle culto.

2. f. Virtud que mueve a dar a Dios el culto debido.

3. f. Profesión y observancia de la doctrina religiosa.

4. f. Obligación de conciencia, cumplimiento de un deber. La religión del juramento.

~ católica.

1. f. Confesión cristiana regida por el Papa de Roma.



Nota: elíjanse dos de las palabras, y combínense del modo en que se desee. Las tres juntas parecen ser incompatibles.


----> No hay más que verlos: son un claro ejemplo de ciudadanos democráticos, libres, que creen en la igualdad de género, antijerárquicos, dialogantes, racionales, no homófobos, no clasistas... verdaderos ciudadanos COMO DIOS MANDA.





Me gustaría, además, añadir un par de elementos de juicio.


El primero se refiere a lo desagradecida que quizá esté siendo la iglesia católica española con respecto a un estado que, a pesar de declararse aconfesional, le mantiene grandes privilegios en educación.


El segundo es, en mi opinión, aún más grave (pues con la iglesia, ya se sabe, "hemos topado"): ¿quiere la derecha española desvincluarse del concepto de ciudadanía? Si es así, manifiéstenlo abiertamente, declarando que la derecha no cree en esta idea, en este término. Si lo consideran de interés, admitan la necesidad de esta asignatura y a partir de ahí dialogamos sobre su contenido.


En cualquier caso, yo tendría bastante claro si tuviera que elegir para mi hijo o hija entre ser ciudadano o ser religioso.

¿Ustedes qué opinan?

jueves, 11 de enero de 2007

Diálogos para Besugos


Diálogo para prevenir la violencia en la escuela, para la mediación de conflictos,

diálogo con las familias,

diálogo entre agentes sociales,

diálogo con el alumnado y entre el alumnado,

diálogo sobre temáticas sociales,

diálogo igualitario,

diálogo con la Administración,

diálogo entre el profesorado,

diálogo desde Sócrates,

diálogo para participar y para la democracia,

diálogo para prevenir y reflexionar y construir y consensuar,

diálogo entre obreros y empresarios,

diálogos en Naciones Unidas y entre Naciones Des-Unidas,

EL DIÁLOGO COMO SOLUCIÓN



... Y ahora unos señores que representan a la mitad de España DICEN QUE NO HAY QUE DIALOGAR para solucionar un conflicto.


¿Qué podemos esperar después en nuestras aulas, en nuestras escuelas?


miércoles, 27 de diciembre de 2006

Memoria histórica en educación

Como continuación a la entrada de ayer, y sin dejar de denunciar situaciones ni de ser incluso crítico, ácido e intolerante respecto a algunas cuestiones ayer planteadas, quisiera hoy hablar de la necesidad de hacer justicia y de aprender de la historia también en educación.

En tiempos de "memoria histórica", creo que también es de recibo que hablemos de memoria histórica de la educación. Y lo cierto es que es bastante sencilla de resumir. Que conste que el ánimo aquí no es provocar reacciones como la de la esquela de la página 7 del diario
El Mundo de hoy, donde aparece una lista de siete personas que fueron "asesinados por los rojos" (dice literalmente). No... la justicia, en mi opinión, dista mucho de esto.




----> (Modernísima apariencia física de un señor -Claudio Moyano- que hizo una ley tan moderna que casi llega hasta nuestros días... ¿o acaso en algún sentido continúa? Léase aquí el texto íntegro de su Ley de Instrucción Pública, de 1857 y contémplense sus avanzadísimas ideas)





Si nos ceñimos a lo puramente legal, lo cierto es que la historia de la educación es bien breve: pasamos directamente de la Ley Moyano (la primera Ley de educación española, de 1857) a la Ley General de Educación (de 1970), la LODE (que supuso la llegada de la democracia al sistema educativo) y luego ya las "modernísimas", rompedoras y sobre todo efectivas LOGSE, LOPEG, LOCE y LOE.

Conclusión rápida, si se me permite el dato frío, cuantitativo y anecdótico: una sola ley educativa en 113 años y seis leyes en 36 años. No está mal el balance, fiel reflejo de la aceleración de la sociedad, pero... ¿no había cambiado ya bastante el mundo entre 1857 y 1970?

Medalla que colgarnos: están todos los que son, todas las que son, gracias a la obligatoriedad.

Hasta aquí la memoria histórica, omitiendo pequeños detalles como el machismo manifiesto e institucional, la no democratización, la exclusión del sistema educativo, la "catolización"... todas ellas... ¿ya extinguidas?

Se me ocurren...

algunas...

preguntas al azar (como diría Mario Benedetti):

¿Ha cambiado mucho la fisionomía de la escuela en estos 150 años?
¿Cuántas personas atienden hoy día a los alumnos y de qué forma simultáneamente?
¿Realmente han cambiado las metodologías, las pautas de actuación?
¿Qué objetos utilizaban antes los maestros y qué cosas utilizan hoy?
¿Es la escuela un lugar REALMENTE democrático, o se trata más bien de una democracia formal?
¿No hemos sustituido acaso el castigo físico por otro tipo de castigo más sutil?
¿No hemos sustituido la desescolarización con la exclusión mediante niveles de complejidad, mediante adaptaciones e itinerarios de segunda y tercera clase?
¿Somos de verdad igualitarios, sin distinción de raza, género, edad o procedencia social?
¿Es la escuela un reflejo directo de nuestro estado laico y aconfesional?
¿Qué es el nivel, ese que se supone viene bajando desde época inmemorial en un país que, a pesar de sus incultos habitantes sigue creciendo y mejorando?
¿Se adaptan los contenidos y la forma de relacionarnos en la escuela a las necesidades reales de nuestra sociedad?
¿Estamos condenados a seguir añorando y defendiendo tiempos pasados, en los que "los alumnos estaban en orden", como la única salida para la escuela?
¿Para cuando una reforma que de verdad incentive el cambio desde el aula?
¿Nos enteraremos algún día el profesorado que la tarea de vaciar contenidos la hace mucho mejor un CD-ROM o Internet que nosotros?
¿Tenemos que pasar necesariamente por los errores de otros sistemas educativos, o podríamos aprender de modelos de éxito, como el finlandés?



----> (Igualitos que nuestros alumnos y alumnas... ¿así queremos que sean?)