miércoles, 20 de junio de 2012

El ombligo del mundo (post de desahogo y terapia)

(En el descanso de una junta de evaluación, 18:00 h., 20 de Junio de 2012)

Cada vez que llegan juntas de evaluación, me pongo de los nervios... son las tardes más horrorosas de todo el curso, las más tristes, las más deprimentes... sobre todo al comprobar que seguimos utilizando los mismos esquemas de pensamiento de antaño.

Seguimos pensando en asignaturas, y no en capacidades, ni competencias básicas, ni las posibilidades de estudio futuras.

Seguimos (re)afirmando la creencia de que nosotros somos "los buenos", y las familias, el entorno, el propio alumno... los malos, los que tienen que cambiar, tienen que mejorar, y el profesorado, por supuesto, no puede ni quiere ni debe hacer nada al respecto.

Seguimos pensando que lo importante es nuestro propio "prestigio" docente (las comillas, son irónicas), por encima del beneficio para nuestras alumnas y alumnos.

Seguimos sin ponernos de acuerdo en el significado de la "O", de la "ESO". Seguimos sin entender que el título es un derecho, y que nada o casi nada se gana a base de castigos o repeticiones (en Finlandia, por ejemplo, esto lo tienen bastante claro).

Seguimos sin darnos cuenta de que el título de la ESO es un resumen de TODO lo cursado durante CUATRO AÑOS. Pensamos que con una asignatura, con una calificación de "cuatro", una alumna o alumno no merece titular.

Seguimos defendiendo el "café para todos", el mismo trato para todo el alumnado, sin tener en cuenta las desigualdades de partida, ni haciendo nada para que se superen. La atención a la diversidad consiste en que si suspendemos con un 4 a un niño o niña, debemos suspender a todas y todos quienes estén en ese caso.

Seguimos creyéndonos el ombligo del mundo...

...y así nos va.

miércoles, 4 de abril de 2012

Lágrimas en la lluvia

"Todos esos momentos se perderán en el tiempo
como lágrimas en la lluvia"

(Blade Runner)

"Lágrimas en la lluvia. Todo pasaría y todo se olvidaría rápidamente.
Incluso el sufrimiento"

(Rosa Montero)


Los últimos tiempos educativos, junto a mis últimos tiempos personales, hacen que el tono de este blog sea pelín desesperanzador, pelín triste... Cierto que este "Desde mi escuela" no es precisamente lo más alegre de toda mi producción bibliográfica (¿o "blográfica"?), pero ahora la situación es tremenda...

Estoy leyendo el libro de Rosa Montero, "Lágrimas en la lluvia", y aparte de que me gusta porque me suele atraer la ciencia-ficción y las películas futuristas, creo que hace toda una reflexión sobre hacia dónde camina la sociedad y el ser humano, sobre qué somos, qué queda de nosotros, cuál es nuestra esencia, qué es lo importante y lo que no en nuestras vidas, en nuestro mundo. Estoy ahora, justamente, en el pasaje donde aparecen las dos citas que pongo al principio de este post, y que dan título al libro.

¿Somos nuestra memoria? ¿somos nuestros recuerdos? ¿nuestra experiencia? ¿nuestros actos? ¿qué quedará de todo eso en el universo...? ¿somos algo más que "lágrimas en la lluvia"?

A la luz de los últimos tiempos, tal vez quepa pensar que muchas de esas verdades absolutas, esas instituciones intocables, esos Dioses intocables que nos rodean (en forma de economía, religión, estado, relaciones... y escuela) algún día no serán más que "lágrimas en la lluvia". La historia de la escolarización tal como la entendemos tiene apenas 200 años (siendo muy generosos), y eso... ¿es representativo?

Todo, todo lo que hacemos no es más que una mota de polvo en el universo...

...por eso son tan importantes las pequeñas cosas.

Por eso, lo único eterno que tenemos es disfrutar y hacer disfrutar, aprender, sonreir, brillar los ojos, emocionarnos, amar... vivir.

...y eso sucederá, y será para siempre, será eterno cuando suceda, a pesar de esas verdades inmutables, esos castillos y fuegos artificiales en que creemos, que no serán más que lágrimas en la lluvia...


jueves, 23 de febrero de 2012

"Hablemos de hoy mismo"


A los estudiantes valencianos

Se habla de sistema y leyes,
se habla de deuda y mercados,
de educación y resultados,
de retrocesos y recortes
y rescatan desde los mentideros
de la CEOE y los confesionarios
una fórmla grata y segura
de consolidar al alza y sin riesgo
la pasividad del ciudadano.

Se habla de homosexualidad y aborto,
se habla de pederastia y divorcio,
de reforma laboral y despido,
de conflictos y violencia
y recuperan de las metafísicas papales,
de las ecuaciones de especuladores y banqueros,
una fórmula esterilizada y sencilla
de deshacer derechos y libertades,
de inocular el principio de voluntad pasiva.

Se habla de cruces y de integrismo,
se habla de ciudadanía y civismo,
de fosas y patriotismo,
de Gurtel, del Valle de los Caídos
y recuperan de las cloacas del franquismo
el credo, la cruz y la espada,
la represión y la pernada,
una fórmula duradera y consensuada,
fútbol, BBVA y pasividad controlada.

Se habla del euro y de soberanía,
se habla de estado y Autonomías,
del bienestar, de las prestaciones,
de las pensiones y del copago
y recuperan del abecedario del inmovilismo
el acuerdo bilateral o globalizado,
recortes salariales, despido libre,
liturgias de rezos empresariales,
negocio en alza, control asegurado.

Se habla de recesión y progreso
se habla de I+D, del Universo,
de ajustes, banca rota y ecología
de clientelismo y presupuestos
y recuperan de las letrinas ideológicas
el vasallaje de los señoríos feudalistas,
esa fórmula orgánica de masacre,
un estudiado plan de rescate
para hacernos serviles, sordos y mudos.

Hablemos de hoy mismo:
Insumisión y compromiso.


Alberto Montoya Alonso
19 de Febrero de 2012