miércoles, 2 de mayo de 2007

Mil y una vidas (II)

El ritmo de los tiempos y los últimos acontecimientos padecidos me obligan a cambiar el tono.

La entrada de hoy puede herir la sensibilidad de cualquier profesor o profesora corporativista, funcionarial o simplemente sin ganas de trabajar (¿alguien conoce alguno?):

Mil y una vidas para aprender, afirmaba un servidor de ustedes en la entrada anterior.

Mil y una vidas también para maldecir, para denunciar, para no dejar respirar, para no bajar la guardia, para la lucha encarnizada, para desesperarse y gritar y llorar y dar puñetazos en la pared o en la mesa, según se tercie.

Mil y una vidas para denunciar todas esas injusticias y negligencias que día a día el profesorado comete, a veces con buena intención... la mayoría de las veces deliberadamente.

Mil y una vidas para denunciar la falta de esperanza, la desidia de todo un sector del profesorado responsable de esos "ciudadanos del futuro", nuevos trabajadores de la nueva sociedad del siglo XXI.

Mil y una vidas para denunciar la envidia de muchos que ahogan la ilusión de los pocos.

Mil y una vidas para reclamar el derecho a la diferencia, a ser minoría, a nadar contracorriente, a una democracia real y justa en el centro educativo.

Mil y una vidas para maldecir a los inspectores siervos de la Ley Divina del Político, siervos del "aquí no pasa nada", del "todo va bien" y del "hemos conseguido..." Perros sin cadena recién recogidos de la protectora de animales, deben todo su ser a su amo, incluyendo lamer zapatos y cagarse cuando les ordenan.

Mil y una vidas para todo el que se cree que por ser director, secretario o jefe de estudios adjunto de un centro de segunda categoría se considera capaz de dirigir el destino del universo.

Mil y una vidas porque nunca... nunca... apaguen la llama que nos mantiene, la ilusión, la idea de que otra realidad es posible y mucho más al alcance de lo que parece.

Oidme bien, soy la voz que clama en el desierto, seguiré siendo siempre vuestra peor pesadilla...


¡¡¡¡¡ Uuuuuuuuuuh !!!!!!
¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ Soy el fantasma del trabajo !!!!!!!!!!!


Solo deseo a todo este profesorado que otros profesores hagan con sus hijos lo mismo que hacen ellos con sus alumnos.

AMEN

jueves, 19 de abril de 2007

Mil y una vidas (I)

Los días se van. El tiempo se escapa.

Necesito diez o quince vidas para visitar todos los rincones del mundo, para conocer a todas las gentes del mundo, para hablar con ellos y con ellas y conocer sus costumbres, su forma de vida, sus problemas, sus inquietudes, sus habilidades... para dialogar...

Necesito conocer todas las formas de expresión del ser humano, todas sus formas de relacionarse, todas sus formas de comunicarse. Necesito su música, su arte, su inspiración...

Me harían falta siete u ocho siglos para empaparme bien de la ciencia, las humanidades, las habilidades y el movimiento, y alcanzar a explicar por fin algún hecho por completo.

Por favor... el tiempo apremia, y lo que tenemos delante cada día son personas que nos necesitan, que nos escuchan, que empiezan a compartir, a dialogar y a vivir.

Sigamos aprendiendo y hagamos que los demás sigan aprendiendo...

Es el mejor regalo que les podemos hacer...

Merece la pena intentarlo...

Desde YA...

jueves, 5 de abril de 2007

Independence day

En donde yo vivo hay un hombre, toda una personalidad, que creo merece una especial atención y mención en este rincón virtual.

Este vecino mío se define a sí mismo como un auténtico defensor de los "valores de occidente". Tanto y tan fuerte defiende estos valores que, cuando un día vino la televisión a hacer una encuesta de esas que te ponen la alcachofa en la boca y te preguntan la primera chorrada de primera plana del telediario de turno, el buen hombre aprovechó para declarar que "lo de la inmigración hoy en día es una auténtica invasión, esta gente está echando abajo los valores de occidente... países que no tienen moral, que no creen en los derechos humanos nos están imponiendo sus puntos de vista antidemocráticos, con el trabajo que ha costado a nuestra civilización ser tan avanzada... quiero mostrarme públicamente en contra de la interculturalidad".

El corro de vecinos que saltaba, intentando chupar cámara, entusiasmados porque "la tele ha venido al barrio" guardó un repentino y sepulcral silencio. Y la pobre periodista, probablemente mucho más afín al "Tomate", "el estatut catalán" y otras chorradas similares, no pudo evitar la mirada desencajada y sonrisa falsa mientras afirmaba "muy interesante su aportación". Nunca nadie vio su declaración en ninguna parte. Menos mal, debo añadir.


Señores de la OTAN, del Pentágono, de la Administración Bush... ¿no son conscientes ustedes de lo que se están perdiendo? ¡Hay un españolito medio, moreno, bajito, de piel oscura... que habla en los mismos términos que ustedes! ¡Lo que se están perdiendo, otro que dice que hay que salvar a la humanidad de los extraterrestes, como en "Independence day"!

En su día no me atreví, como tampoco la ONU con Estados Unidos, a plantar cara a mi vecino públicamente (tal vez eso sí hubiera salido en la tele), pero ahora me gustaría lanzarle algunas "preguntas al azar" (como diría Mario Benedetti):

  • ¿Es España un país de "pureza occidental", o se formó a partir de la mezcla de culturas?
  • ¿Cuántas palabras, adelantos, comidas e ideas árabes permanecen en nuestra historia española?
  • ¿Cuántas dinastías, culturas, invasores... ha tenido España? ¿diez? ¿veinte?
  • ¿Cómo se construyó y se construye la civilización occidental? ¿repartiendo caramelitos y bienestar? ¿o a base de sangre, guerras y sumisión? ¿hay en la historia vecedores y vencidos?
  • ¿No es el neoliberalismo occidental el que mantiene las condiciones de vida y trabajo en el llamado "tercer mundo"?
  • ¿Qué culpa tienen las personas que vienen a España de los regímenes de sus respectivos países, si precisamente vienen huyendo de ellos?
  • ¿No es acaso la religión la única válvula de escape de las multitudes oprimidas? ¿no es la religión un arma más del poder? ¿no ha sido y sigue siendo así en nuestro mundo civilizado y occidental? ¿es que la religión occidental ha sido pacífica, igualitaria y democrática?
  • ¿Esta democracia nuestra cuenta de verdad con las voces de todos y todas? ¿o se está reduciendo cada vez más a repartir las migajas del pastel neoliberal y capitalista? ¿acaso no se está convirtiendo en un gesto casi simbólico de echal un papel en una urna cada cuatro años?
  • ¿De verdad tenemos todos iguales derechos dentro de nuestra súper-civilización?

En fin... se me ocurrirían muchas más preguntas, muchas más ideas, pero me gustaría acabar con un pequeño detalle... insignificante...

mi vecino es...

profesor...

de historia...

en niveles obligatorios...