sábado, 21 de diciembre de 2013

Comisión del entusiasmo

Se lo debía. En el Cavite (como a ellos les gusta llamar a su centro), todo un grupo de docentes, de grandes profesionales involucrados en una realidad a veces difícil, a veces incluso muy difícil… consideran que es imprescindible crear una Comisión formada por profesorado, alumnado y familias, que lleva por nombre "Comisión del entusiasmo y de metodología".

Esta idea surgió de una profesora de este claustro, y el entusiasmo, argumenta esta profesora y también el resto de compañeras y compañeros, es imprescindible para cualquier cosa que se haga en la escuela, y especialmente para la metodología de aula, aunque también para las actividades complementarias y extraescolares. El entusiasmo, dicen, debe impregnar todo el centro. 

Gracias por la lección que nos dais al resto de profesorado, a las a veces desesperanzadas familias y a la sociedad en general, una sociedad cada vez más apática y sin rumbo. Un mundo donde los sueños, la ilusión y el entusiasmo (tres vértices de un mismo triángulo) se erigen como la única esperanza posible.

Gracias por creer en el entusiasmo como motor de la educación, como eje transversal de la vida de un centro. 

Sin eso no hay nada. Cualquier contenido, cualquier actuación, cualquier paso que demos en la escuela (acaso, también en la vida) debe hacerse desde el entusiasmo.

Por eso, y por todo lo que estamos compartiendo en los últimos tiempos, todo lo que aprendo cada vez que me acerco a vosotr@s, os lo debía… 


sábado, 2 de noviembre de 2013

Por supuesto que es política

Tal vez, solo tal vez, la sobreabundancia de temas sobre los que hacer crítica en la escuela sea uno de los motivos por los que no actualizo demasiado este blog. Solo tal vez.

Esta vez no hablaré de educación. Hablaré del derecho a huelga. Y de la manipulación a la que nos intenta someter el gobierno actual. Salen los ministros, sin pelos en la lengua, a decir que la huelga en educación "ES UNA HUELGA POLÍTICA"… 


…en fín… me parece tan obvia la respuesta que casi me da vergüenza ajena escribir este post. Pero tenía que hacerlo. O eso, o me sale una úlcera. Y necesito tener el estómago bien para seguir tragando muchas cosas.


Vamos a ver, señor Rajoy, algunos hemos nacido y crecido en democracia, solamente en democracia, y además de eso, no descendemos de estirpes y dinastías fascistas del pasado, como sí sucede entre algunos de los que están en sus filas. Quizá por eso no se darán cuenta del ridículo tan grande que hacen al hacer ese tipo de afirmaciones.
Nuestro presidente de verdad piensa
que somos completamente tontos e ignorantes.
Cree el ladrón...


Claro, que también saben que hay una parte de la población, dócil, aborregada, insensible y sobre todo falta de formación que les creen, que los toman en serio cuando hacen estas imbéciles afirmaciones.


Porque a ver, para que la gente lo sepa (como si fuéramos tontos): ¿hay alguna huelga que no sea política? Cítenme una sola. Y rectificaré este post. Todas, absolutamente todas las huelgas y manifestaciones que se convocan, sean a favor o en contra de lo que sea, tienen un fuerte componente político. Se hacen a favor de una serie de medidas, y en contra de otras. Medidas que afectan a grupos de personas, a colectivos, a toda la población (caso de las huelgas generales), etc.


Algunas personas entendemos que todo lo que tiene que ver con la vida social es pura y llanamente política. De un signo u otro. O de ninguno. También se puede ser anarquista, o incluso mezclar cosas de la derecha y la izquierda. Pero no hay una decisión humana, de tipo social, que no sea política.


Si lo que pretenden sus señorías es decir que esta huelga era en favor del PSOE, o de otros grupos parlamentarios, se equivocan. Son claramente EN CONTRA DE SUS POLÍTICAS, IMPREGNADAS DE UNA CLARÍSIMA IDEOLOGÍA, TAMBIÉN POLÍTICA. Como la huelga, que ¡por supuesto! ¡era política!

lunes, 31 de diciembre de 2012

Music:ON/World:OFF




Una noche, en un sendero perdido, fue asaltado por unos ladrones. 
Iba Mesé Figueredo de camino a unas bodas, él encima de una mula, 
encima de la otra su arpa, cuando unos ladrones 
se le echaron encima y lo molieron a palos.

A la mañana siguiente alquien lo encontró. 
Estaba tendido en el camino, un trapo sucio de barro y sangre, 
más muerto que vivo. Y entonces aquella piltrafa dijo con un hilo de voz:
- Se llevaron las mulas.
Y dijo también:
- Se llevaron el arpa.
Y, tomando aliento, rió:

- ¡Pero no se han podido llevar la música!

(Eduardo Galeano)


Esta tarde, vía @vriverareyes, llega a mí un artículo titulado "Mala suerte si eres músico". En Mali persiguen a los músicos, prohiben la música. Y de repente, a la vez que crecía mi indignación, me venían a la mente cientos de argumentos sobre lo importante que es la música para las personas, y cómo, conscientes de ello, muchas instituciones, personas e ideologías deshumanizadoras han intentado prohibirla, coartarla, limitarla...

No es necesario extenderse para justificar la presencia que tiene la música en la vida de las personas, incluso de aquellas personas que pretendan mostrarse más indiferente hacia ella. La música nos rodea, pone banda sonora a nuestra vida cotidiana, nos hace sentir, pensar, imaginar, reflexionar, soñar... nos anima, nos relaja, nos conmueve... Así fue desde el principio de los tiempos.

Y desde el principio de la historia de la música, encontramos a grandes filósofos como Platón, empeñados en que la música es muy importante para la educación, pero precisamente por lo importante que es, es necesario "controlarla". Hay que prohibir ciertas melodías, ciertas escalas, ciertos ritmos, por causar "efectos perversos", y hay que promocionar, en cambio, otras. Tal vez ahí esté la primera referencia a lo que hoy en día sucede en Mali. Apoyándose precisamente en Platón (y su reintérprete cristiano, San Agustín), la iglesia católica defendió que había que prohibir los instrumentos en la iglesia, que había que prohibir la música instrumental y la música de danza, y que solamente era válida la que contenía la palabra de Dios (la de "su" Dios, por supuesto). Ésto fue así hasta que, paradojas de la historia, un filósofo musulmán español llamado Averroes trae las ideas de Aristóteles a Europa. Para este discípulo de Platón, toda la música es útil para la educación, toda la música es válida, dependiendo del uso que se haga de ella.

En el siglo XIX fueron plenamente conscientes de la importancia de la música cuando los filósofos y los compositores defienden que la música es la más elevada de las artes, la música expresa lo inexpresable, expresa todo aquello que no se puede decir con palabras, y que su relación con el sentimiento es directa: no sigue la lógica de las palabras, no necesita las palabras para hacer sentir, sino que se dirige directamente al sentimiento.

Pero a pesar de que la iglesia prohibiera todo lo que no fuera latín, gregoriano y evangelio; a pesar de que se prohibieran danzas, ritmos e instrumentos; a pesar de que San Luis (rey de Francia) asesinó a casi todos los trovadores de la Provenza; a pesar de que generaciones y generaciones de músicos murieran en la indigencia y la incomprensión; a pesar de que Hitler utilizara indebidamente a Wagner; a pesar de que el comunismo ruso maltratara en exceso a Shostakovich; a pesar de que Franco y su neocasticismo hizo retroceder la música española cien años atrás; a pesar de que este mismo dictador prohibió la música en inglés; a pesar de que la generación del 27 musical fue prácticamente exterminada y anulada; a pesar de que a finales del siglo XX los Estados Unidos de América siguieran censurando ciertas canciones de John Lennon ("Give peace a chance", o "Imagine", por ejemplo), a pesar de que Israel sigue sin escuchar a Wagner... A pesar de todo ello, aquí estamos. Con más estilos musicales, más fusiones musicales, más instrumentos, más promoción, extensión y difusión de la música, más ritmos, escalas, modos... que en toda la historia anterior.

Y hay una reflexión más que poner encima de la mesa, en mi opinión: ¿cuántas manipulaciones sutiles existen en nuestro mundo, tanto en la música como en el pensamiento o en cualquier tipo de expresión humana o artística? Creo que demasiadas..., pero eso daría para otro post.

Además de enviar desde lo más profundo de mi alma todo el aliento y el ánimo a esos músicos y esas músicas de Mali, mi mensaje pretende ser tranquilizador: arrancarán y destrozaran instrumentos, teléfonos móviles, anularán conciertos, perseguirán músicos, los matarán... pero JAMÁS MATARÁN LA MÚSICA.